La hora decía que eran las nueve
Las calles llenas de cristales de hielo
Con la cruz que cuelga de su cuello
Salió a caminar sin compañía
De cada lado el cabello sujetado
Su sombra dibujaba la forma de su vestido
Parecía sacada de un relato encantado
Que nació en el siglo equivocado
Sus manos cansadas de tanto tejer
Su nariz arrugada de tanto reír
Ama tanto su espineta como su jardín
Nadie le dice qué le va gustar
Solo se ve lo que quiere mostrar
Aunque por todos lados la escuchas cantar
Solo sabes que es amante del jazz
Y que con suerte en la pista de baile…
La volverás a encontrar.
Pensó que el día nunca llegaría
Se hundió en los quehaceres del día a día
Entre amigos empleaba sus sonrisas
Con los niños de otros su energía
Aunque es tan bella como primitiva
Todavía no sabe si la vida a donde quiere ir… la lleva
Ama tanto su espineta como su jardín
Nadie le dice qué le va gustar
Solo se ve lo que quiere mostrar
Aunque por todos lados la escuchas cantar
Solo sabes que es amante del jazz
Solo sabes que es amante del jazz
Y que con suerte en la pista de baile…
La volverás a encontrar.
Y que con suerte en la pista de baile…
La volverás a encontrar.